A mí ninguna cucaracha me intimida, yo made in Motzorongo

Hace algunos días mientras me envolvía en una toalla y disponía a vestirme, recién salida de la regadera y con los pies descalzos, ví algo moverse en el piso, fijé la atención ( y es que a las 5 am todo puede ser muy borroso)y era, era…UNA CUCARACHA GIGANTE!!!!

Para aquellos que no saben, a mi no me dan miedo las cucarachas, no, ni las arañas, ya sea cualquier tipo de arañas, víboras? puff, por favor! después de vivir una temporada en MOTZORONGO Veracruz, cualquier cosas me parece poco…

Por allá en los comienzos de los años 90’s, nos mudamos del De Efe a Veracruz, donde mi padre trabajaba en un ingenio azucarero en una población llamada Motzorongo, ubicada entre el quinto infierno y la loma donde chifla tarzán en las tardes.

Para que se den una idea, mi padre todo nice y capitalino , la primera impresión que tuvo fué que al llegar a la plantación, llegó una camioneta al lado de el, se bajó un señor caminó hacia la plantación y ¡PLOP! partió en dos a un señor que estaba ahí con su machete. Así era la gente allá, era común oir cosas como “ya le cortó el brazo” óya se agarraron a machetazos” y es que si creen conocer la ley de la Selva, definitivamente no han ido a Motzorongo…

Además la población que era pequeña, era de lo más peculiar, todavía hablaban náhuatl!!!

Entonces, cuando llegamos a Córdoba (ahí mismo en Veracruz) a la escuela y me enojaba con alguna compañera, era común oirme decir “moca ninonqueloa mixco” ( me rió de ti en tu cara..) ó quizá “ella es una ichpactli iztlatoa” (una mujer que habla demasiado).

La cocinera de la casa en la que vivíamos tenía por mascota una zarigueya espantosa y gigante con unas mega uñas (porque no adoptar a un gato????) , y en las noches ya no se podía salir porque los pumas bajaban de la sierra y era peligroso, aunque también existía la posibilidad de ser cortado en dos por un machetazo….

Existía también la rara costumbre de quienes sí hablaban español de llamarte “manita” ó “manito” (según el caso claro está) y terminamos a su vez adoptando el“paaaaasuuu meeechaaa” y “paaaa su renta!”.Evidentemente cuando llegamos a Aguascalientes resultó que coincidió con el estreno de la novela de ‘Mari mar’ y sobra decir como eramos llamados en la escuela…

Pero el aspecto que en un principio nos asustó aún más fueron los bichos. Cucarachas que volaban y que eran del tamaño de tu cabeza, y mantis religiosas (nunca he entendido eso de religiosas), gusanos asquerosos con cara de niño ( sí, si, con cara de niño), víboras coralillo (recuerdo una vez en el kinder una plácidamente enroscada en los columpios..), gatos salvajes y gente igual de salvaje. Arañas, ni mencionarlo, después de un tiempo las viudad negras, las capulinas y demás variedades nos terminaron, junto con las cucarachas de a kilo, haciendo el mandado!!!

Entonces ahí, descalza a las 5 de la mañana ,escurriendo agua através de la toalla, viendo aquella cucarachita mísera viendome desafiantemente vinieron a mí los recuerdos de aquella salvaje infancia y mis reflejos de pequeña motzoronguense, y la rematé de un trancazo con el tacón del zapato más próximo..y mientras moría le dije lentamente (y con risa sádica) ” moca ninonqueloa mixco putoua cucarachoax jojojojo”

Reblogged by Davide Zambra

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